Ha sido muy duro, de mucho estrés, pero el mejor año en resultados. Lo pasé mal por la lesión del pie; tuve paciencia, pero los primeros días, cuando no sabía si perdería el dedo, fueron muy difíciles.
Unos 70.
Es cierto, sí. Y cada vez me cuesta más, llegará un momento en el que deba centrarme en una especialidad. El trial te exige un físico ágil, y el raid uno más duro, ser un camello. En el enduro, el físico es como el del trial, más explosivo. Es una locura: en el Dakar hay que estar como un toro y pierdes agilidad. Y luego tienes que desentrenar, dejar de ser un camello para ser un gato. Cuesta pasar del trial a la moto grande, pero incluso más al revés.
No sé, no sé… Con lo del dedo voy con más retraso incluso que el año pasado. Hay moto nueva y vamos tres, sí. Con Marc (Guasch) viví muy buena experiencia, me ayudó mucho, no sólo en carrera sino entrenándome. Este año no vamos juntos…
Ha sido muy duro, de mucho estrés, pero el mejor año en resultados. Lo pasé mal por la lesión del pie; tuve paciencia, pero los primeros días, cuando no sabía si perdería el dedo, fueron muy difíciles.
Unos 70.
Es cierto, sí. Y cada vez me cuesta más, llegará un momento en el que deba centrarme en una especialidad. El trial te exige un físico ágil, y el raid uno más duro, ser un camello. En el enduro, el físico es como el del trial, más explosivo. Es una locura: en el Dakar hay que estar como un toro y pierdes agilidad. Y luego tienes que desentrenar, dejar de ser un camello para ser un gato. Cuesta pasar del trial a la moto grande, pero incluso más al revés.